Un total de 60 personas, entre ellas 45 sordas y 5 sordociegas, participarán del 18 al 29 de agosto en una peregrinación a Tierra Santa para conmemorar el 25 aniversario de la Pastoral del Sordo en la diócesis de Valencia.
El viaje, en el que también tomarán parte 10 personas oyentes y conocedoras del lenguaje de signos, ha sido organizado por la parroquia de Santo Tomás y San Felipe Neri de Valencia, que ofrece misas dominicales en lenguaje de signos, con la colaboración de la Asociación de Amigos de Tierra Santa.
Precisamente, en la peregrinación participará el sacerdote responsable de la Pastoral, Ángel Santamaría, que oficia misas en lenguaje de signos desde hace 25 años para personas sordas los domingos, a las 18 horas, en la parroquia de Santo Tomás, de la que es vicario y donde existen, además, cuatro comunidades neocatecumenales en las que participan feligreses sordos.
Este sacerdote valenciano, de 68 años e hijo de padres sordos, es el único en la diócesis valentina que oficia misas en lenguaje de signos y preside, cada año, bodas de parejas con discapacidad auditiva, primeras comuniones y bautizos.
La parroquia de Santo Tomás cuenta, además, con una veintena de feligreses que conocen el lenguaje de los signos, tras haber sido instruidos por el propio Santamaría, que “pueden traducir con fidelidad las catequesis y la liturgia”.(AVAN
El viaje, en el que también tomarán parte 10 personas oyentes y conocedoras del lenguaje de signos, ha sido organizado por la parroquia de Santo Tomás y San Felipe Neri de Valencia, que ofrece misas dominicales en lenguaje de signos, con la colaboración de la Asociación de Amigos de Tierra Santa.
Precisamente, en la peregrinación participará el sacerdote responsable de la Pastoral, Ángel Santamaría, que oficia misas en lenguaje de signos desde hace 25 años para personas sordas los domingos, a las 18 horas, en la parroquia de Santo Tomás, de la que es vicario y donde existen, además, cuatro comunidades neocatecumenales en las que participan feligreses sordos.
Este sacerdote valenciano, de 68 años e hijo de padres sordos, es el único en la diócesis valentina que oficia misas en lenguaje de signos y preside, cada año, bodas de parejas con discapacidad auditiva, primeras comuniones y bautizos.
La parroquia de Santo Tomás cuenta, además, con una veintena de feligreses que conocen el lenguaje de los signos, tras haber sido instruidos por el propio Santamaría, que “pueden traducir con fidelidad las catequesis y la liturgia”.(AVAN
