Santiago García
Echevarría, catedrático emérito de la Universidad de Alcalá de Henares y
presidente de la Fundación Humboldt, aseguró el pasado jueves, que
“sociedad, ordenamiento económico social y sistema educativo han de
articularse según el mismo sistema de valores”.
García Echevarría, que impartió la ponencia “Los servicios educativos, artífices del comportamiento social” en el marco del curso de verano que la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” celebra en el seminario Monte Corbán de Santander, con patrocinio de Santander Universidades, afirmó que “el sistema educativo debe ser coherente con el ordenamiento económico social y, a su vez, con los instrumentos como la política laboral y fiscal”.
En su intervención, el Santiago García Echevarría destacó que el futuro de una sociedad está “en función de la capacidad que tenga de inculcar a las personas una formación integral en la que a toda persona se le ofrezcan las competencias necesarias para que pueda cooperar con los demás porque les va a enriquecer y contribuirá al desarrollo del bien común”.
En este sentido, manifestó que es necesario ofrecer “competencias técnico económicas y competencias sociales. “Competencias para relacionarse con los otros, de manera que los otros vean que la cooperación con los otros enriquece a todos y, al mismo tiempo, hacen posible una coordinación eficientemente de los conocimientos disponibles”, añadió.
“Solo por la vía del desarrollo de competencias técnico económicas, por un lado, y de competencia social, por el otro, se logrará un desarrollo de la persona que coopere con los demás contribuyendo a su desarrollo y a un uso eficiente de los recursos escasos”, concretó.
Asimismo, aseguró que “sin esta dimensión social de la persona, la dimensión de relación con los demás, no hay confianza y la confianza es un factor clave del desarrollo equilibrado de una sociedad en la que la dimensión económico social y educativa de un país se orientan como fin de la misma al desarrollo integral de la persona”.
Leopoldo Gonzalo González: “En la actualidad, el entendimiento entre lo público y lo privado es posible”
Además, Leopoldo Gonzalo, catedrático de Hacienda Pública y Sistema Fiscal de la UNED, impartió la ponencia titulada “Lo público y lo privado en el sector servicios” en el curso de verano de economía de la UCV y afirmó que “en la actualidad, el entendimiento entre lo público y lo privado es más posible aunque nunca estos problemas tienen una solución definitiva”.
El economista se refirió a la teoría de los “fallos del mercado en la que el sector público tiene la misión de subsanar los fallos del mercado, incluso diría que la iniciativa social de la propia sociedad civil”. Al respecto, aludió a la doctrina social de la Iglesia, que “apeló siempre al principio de subsidiariedad”.
“Realmente, donde está justificada la intervención del Estado es actuando con arreglo al principio de subsidiariedad por una parte y, después, en todas aquellas intervenciones en las que se ejerza autoridad”, aseguró.
En su intervención, el catedrático de Hacienda Pública recordó el ordoliberalismo, “un ser desaparecido en el discurso económico, que protagonizaron los economistas de la Escuela de Friburgo en el primer tercio del siglo XX, que deriva en la economía social de mercado”.
En este sentido, se refirió a la creación de un “orden de competencia, necesario y flexible, que permita a la sociedad, no solo a las empresas, sino a la sociedad civil y a las familias, la iniciativa social porque una sociedad tiene más futuro y es más propicia de adaptarse a las cosas cuanto más flexibles son las instituciones”.
Por contra, según el ponente, “el sector publico, bien porque directamente asuma la realización de prestaciones de determinados servicios o bien porque las discipline, tiende a la rigidez y un poco a la cristalización en modos y en usos que restan posibilidades de adaptación en una situación como la crisis actual”. (AVAN)
García Echevarría, que impartió la ponencia “Los servicios educativos, artífices del comportamiento social” en el marco del curso de verano que la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” celebra en el seminario Monte Corbán de Santander, con patrocinio de Santander Universidades, afirmó que “el sistema educativo debe ser coherente con el ordenamiento económico social y, a su vez, con los instrumentos como la política laboral y fiscal”.
En su intervención, el Santiago García Echevarría destacó que el futuro de una sociedad está “en función de la capacidad que tenga de inculcar a las personas una formación integral en la que a toda persona se le ofrezcan las competencias necesarias para que pueda cooperar con los demás porque les va a enriquecer y contribuirá al desarrollo del bien común”.
En este sentido, manifestó que es necesario ofrecer “competencias técnico económicas y competencias sociales. “Competencias para relacionarse con los otros, de manera que los otros vean que la cooperación con los otros enriquece a todos y, al mismo tiempo, hacen posible una coordinación eficientemente de los conocimientos disponibles”, añadió.
“Solo por la vía del desarrollo de competencias técnico económicas, por un lado, y de competencia social, por el otro, se logrará un desarrollo de la persona que coopere con los demás contribuyendo a su desarrollo y a un uso eficiente de los recursos escasos”, concretó.
Asimismo, aseguró que “sin esta dimensión social de la persona, la dimensión de relación con los demás, no hay confianza y la confianza es un factor clave del desarrollo equilibrado de una sociedad en la que la dimensión económico social y educativa de un país se orientan como fin de la misma al desarrollo integral de la persona”.
Leopoldo Gonzalo González: “En la actualidad, el entendimiento entre lo público y lo privado es posible”
Además, Leopoldo Gonzalo, catedrático de Hacienda Pública y Sistema Fiscal de la UNED, impartió la ponencia titulada “Lo público y lo privado en el sector servicios” en el curso de verano de economía de la UCV y afirmó que “en la actualidad, el entendimiento entre lo público y lo privado es más posible aunque nunca estos problemas tienen una solución definitiva”.
El economista se refirió a la teoría de los “fallos del mercado en la que el sector público tiene la misión de subsanar los fallos del mercado, incluso diría que la iniciativa social de la propia sociedad civil”. Al respecto, aludió a la doctrina social de la Iglesia, que “apeló siempre al principio de subsidiariedad”.
“Realmente, donde está justificada la intervención del Estado es actuando con arreglo al principio de subsidiariedad por una parte y, después, en todas aquellas intervenciones en las que se ejerza autoridad”, aseguró.
En su intervención, el catedrático de Hacienda Pública recordó el ordoliberalismo, “un ser desaparecido en el discurso económico, que protagonizaron los economistas de la Escuela de Friburgo en el primer tercio del siglo XX, que deriva en la economía social de mercado”.
En este sentido, se refirió a la creación de un “orden de competencia, necesario y flexible, que permita a la sociedad, no solo a las empresas, sino a la sociedad civil y a las familias, la iniciativa social porque una sociedad tiene más futuro y es más propicia de adaptarse a las cosas cuanto más flexibles son las instituciones”.
Por contra, según el ponente, “el sector publico, bien porque directamente asuma la realización de prestaciones de determinados servicios o bien porque las discipline, tiende a la rigidez y un poco a la cristalización en modos y en usos que restan posibilidades de adaptación en una situación como la crisis actual”. (AVAN)
