Cabrillo ha clausurado el curso de verano dedicado a analizar el sector servicios que la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” ha celebrado durante esta semana en Santander, en el seminario Monte Corbán y que ha contado con el patrocinio de Santander Universidades y ha añadido que “la competencia reguladora y fiscal de las comunidades autónomas puede ser compatible y no romper la unidad de mercado”.
Igualmente, ha reconocido en el curso, dirigido por el profesor José Tomás Raga, que dicha competencia reguladora y fiscal de las comunidades autónomas “puede ser una garantía para el contribuyente y para el empresario, que permite pagar menos impuestos o tener una regulación menos gravosa”. “Existe una tensión entre tener un mercado unificado y permitir una cierta competencia entre las comunidades autónomas”, ha añadido.
No obstante, el ponente ha matizado que “la cuestión no es sustancialmente diferente en un país como España que en lo que pueda ser la Unión Europea, la lógica del razonamiento es la misma”. En este sentido, el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid ha valorado de forma “muy positiva la ley de unidad de mercado, que ha sido recurrida”.
En su opinión, “tenemos una buena ley de unidad de mercado y marca el recorrido idóneo a seguir en España, que es el reconocimiento mutuo de competencias reguladoras entre las regiones, que lo que se considera aceptable en una pueda aceptarse en otra”.
“En cambio, habría que evitar regulaciones de estándares diferentes, pero, en otros puntos en impuestos o licencias, entre otros, cada comunidad puede tener su propia regulación, mientras respete la regulación de los demás”, ha detallado.
Álvaro Cuervo: “Para que aumente la productividad en España hay que apoyar a las pymes no por serlo, sino para que crezcan”
Por su parte, Álvaro Cuervo, catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Complutense de Madrid, ha analizado la posición del empresario ante los retos del sector servicios en el siglo XXI en el curso de verano de la UCV en Santander.
En su intervención, Álvaro Cuervo ha subrayado que la innovación “no es un problema de oferta sino de demanda, no de subvenciones públicas sino de la presión de los mercados competitivos”. Para el experto de la Complutense, “los empresarios son los que convierten la creación científica en innovaciones, en mejoras de la productividad, en empleo y en bienestar”.
En ese sentido, ha asegurado que “la innovación, el mercado de las ideas, exige instituciones académicas vivas, como sucede en el campo de la biotecnología, por ejemplo en las universidades de Cambridge (Reino Unido), Harvard y la Técnica de Munich (Alemania)”. Del mismo modo, ha indicado que “son imprescindibles también la llamada cultura del emprendimiento con instituciones de financiación de capital riesgo, así como talento directivo y capacitación del personal”.
“La innovación depende del capital humano y de la actitud; es decir, de la capacidad del personal para aplicar nuevos conocimientos científicos y tecnológicos”, ha añadido. Igualmente, ha destacado que “los empresarios e instituciones instalados con éxito son renuentes a desarrollar nuevas ideas, nuevos negocios a explorar”.
Asimismo, el economista madrileño ha indicado que “la innovación en la empresa se ve afectada en España y en la Unión por la reducida” participación del sector privado en la ejecución de la I+D, por centrar la atención en `inputs´como publicaciones, citas y patentes, por el riesgo de aumentar el conocimiento sin que se traslade al proceso productivo”.
Por otro lado, el catedrático de Economía de la Empresa ha remarcado que “entre otros factores, el tamaño “explica la productividad y competitividad de la empresa”. (AVAN)