Resulta difícil concebir un mundo sin responsables de lo público. La historia nos muestra distintos criterios para elegirlos e incluso para controlar su gestión, que empieza por recaudar nuestros dineros y decidir después que hacer con ellos. Así, llenaron espacios de carreteras, ferrocarriles, aeropuertos, hospitales. escuelas, universidades... todo lo necesario para vivir mejorando. Fueron guardando para los que, ya mayores, necesitan ayudas, para los que en algún momento pierden su trabajo.
Hemos sido comprensivos con el esfuerzo que nos correspondía, porque sin él, el progreso se detiene y solos, no podemos avanzar.
Cuando los gestores fallan, cuando utilizan lo de todos para ellos, cuando la confianza se pierde, aparece la mayor de las dudas ¿como actuar?.
Necesitamos seguir colaborando todos y para todos. ¿Como elegir para garantizar el futuro?
Que los malos "culpen" sus fechorías, es cuestión de lo pasado. Pero necesitamos programar con garantía el futuro.
San Juan Bosco