Llegó de fuera sin saber como hablarnos. Nadie de ustedes hubiera sido recibido para desempeñar un trabajo en similares condiciones. Probablemente los nuestros se sientan incapaces de entender su mensaje, de saber que pretende. Los sufridos, que creíamos merecer el respeto del club, tenemos claro que todo es una estafa. El entrenador llega porque los intereses de quien manda, lo exigen.
Los casigoles, no cuentan, no puntúan y así vamos sintiendo el vértigo del fracaso.
Hoy, un paso mas hacia el ridículo, y tres puntos menos. Los asturianos lo merecerieron.
Dicen que dice el que entrena, que hoy dormirá tranquilo. Parece que el cabreo de muchos le importa poco.
Todos los que componen la directiva son culpables. Si no fuera así, buscarían otra ocupación.
Valencia 0, Sporting 1