Se estima que podrían haber estafado a miles de personas en las provincias de Jaén, Almería y Huelva.
Los agentes han practicado 6 registros en las localidades de Rus,
Úbeda (Jaén), Roquetas de Mar (Almería) y Jabugo (Huelva), en los que se
han intervenido 224 teléfonos móviles valorados en aproximadamente
70.000 euros, 890 tarjetas de telefonía, seis ordenadores, dos discos
duros, 6.000 euros en metálico.
La operación se inició tras recibir varias denuncias de ciudadanos
que manifestaban estar siendo víctimas de un posible fraude en contratos
de telefonía móvil.
Los agentes, tras llevar a cabo diferentes indagaciones, localizaron a
un grupo que estaba dirigido por una persona residente en la localidad
de Rus (Jaén) donde regentaba un establecimiento comercial de venta de
móviles y que se dedicaba a gestionar altas de telefonía fraudulentas
así como a vender terminales que obtenía de forma ilícita.
Los miembros de la red captaban a comerciales que trabajaban en
diversas localidades para que buscaran clientes a los que atraían
ofertándoles un descuento en las tarifas y la posibilidad de obtener
teléfonos a buen precio. Para tramitar el supuesto contrato, el
interesado tenía que facilitar al comercial sus datos personales,
facturas y números de cuenta.
Una vez que obtenían los datos personales de los clientes, miembros
de la red que trabajaban en distribuidoras de telefonía generaban amagos
de portabilidad por las que obtenían ventajas económicas y nuevos
terminales que ocultaban a los clientes y que posteriormente vendían en
el establecimiento comercial de la localidad de Rus por medio de dos
páginas webs y anuncios en Internet.
En muchos casos los clientes desconociéndolo estaban pagando los
teléfonos móviles conseguidos, ya que no recibían factura física y el
importe que abonaban mensualmente correspondía con el que habían
estipulado con la organización.
En otras ocasiones, cuando había pasado un tiempo prudencial desde la
primera gestión de un cliente, generaban nuevos amagos, sin que la
víctima tuviese conocimiento de que se estaban obteniendo terminales a
su nombre.
En la mayoría de los casos las víctimas desconocían que los
terminales obtenidos a través de una empresa de telefonía como acción
comercial ligada a la continuidad con la misma o como premio a su
fidelidad están subvencionados por la misma. Por ello y ante el hecho de
que habían obtenido el alta de forma ilícita, cuando tenían que hacer
uso de la garantía o acudían al distribuidor oficial con la finalidad de
efectuar gestiones con respecto a la línea contratada se lo rechazaban y
empezaban a tener problemas.
En la operación han participado agentes pertenecientes a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Jaén.